

La tecnología en VITRONIC la crean personas que piensan con precisión, actúan con responsabilidad y permanecen curiosas. Las mujeres en STEM son una parte cada vez más importante. A través de distintos países, disciplinas y trayectorias profesionales, aportan experiencia, perspectiva e iniciativa a nuestros equipos globales.
A pesar de los avances en la educación y las iniciativas de igualdad de oportunidades, las mujeres siguen estando subrepresentadas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas en todo el mundo.
Según UNESCO, las mujeres representan solo alrededor del 35 % de los titulados en STEM a nivel global, una cifra que apenas ha variado en los últimos años.
A nivel mundial, las mujeres constituyen menos del 30 % de la fuerza laboral en STEM, mientras que suponen casi la mitad de los empleados en profesiones no relacionadas con STEM.
Estas cifras demuestran por qué la diversidad en STEM no es solo una cuestión de justicia. Es un factor clave para la innovación, la resiliencia y el progreso tecnológico sostenible.
La tecnología no existe en aislamiento. Refleja a las personas que la diseñan, desarrollan y aplican.
En VITRONIC, la diversidad en STEM no es solo un principio sobre el papel. Es un verdadero motor de innovación. Las diferentes perspectivas refuerzan la toma de decisiones, mejoran la colaboración y ayudan a que nuestras soluciones funcionen de manera fiable en el mundo real.
A través de países, disciplinas y trayectorias profesionales, las mujeres en STEM tienen un papel cada vez más importante dentro del Grupo VITRONIC. Asumen responsabilidades en posiciones técnicas y de liderazgo, y contribuyen activamente al futuro de la tecnología de visión artificial.
Pero, ¿qué las motiva? ¿Y qué caminos las han llevado hasta aquí?
Para muchas mujeres en STEM en VITRONIC, la curiosidad fue el punto de partida. Lo que las hizo quedarse fue la oportunidad de generar impacto.
Trabajar con sistemas complejos, software orientado a datos y tecnologías de alta precisión supone un aprendizaje continuo.
La tecnología llamó mi atención desde el principio porque siempre he sido curiosa. Sinceramente, siempre me ha encantado resolver cosas
La curiosidad fue lo que despertó mi interés por la tecnología. El impacto fue lo que me hizo quedarme.
Desde pequeñas, muchas mujeres se enfrentan a estereotipos sobre en qué son “naturalmente buenas”. Las materias técnicas siguen siendo consideradas como menos accesibles, aunque el talento a menudo surge allí donde se encuentran el estímulo y la oportunidad.
Mareike encontró su camino hacia STEM gracias a su profesor particular. A pesar de necesitar clases privadas por problemas en asignaturas de letras, su profesor era diplomado en física y detectó su talento para las matemáticas. Le propuso resolver acertijos matemáticos, lo que le hizo darse cuenta de dónde residía su verdadera fortaleza. Hoy, Mareike aplica este talento como Ingeniera de Pruebas en VITRONIC.
Muchas cosas se pueden aprender y no son capacidades innatas. Simplemente probar algo es muy divertido y descubres habilidades completamente nuevas en ti misma
Las carreras técnicas son exigentes, independientemente del género. Sin embargo, las mujeres en STEM a menudo se enfrentan a un desafío adicional: tener que explicar o justificar su elección profesional de una forma que los hombres rara vez deben hacer.
En VITRONIC, nuestras mujeres en STEM afrontan estos retos con competencia y seguridad en sí mismas, ayudando a superar ideas anticuadas y a redefinir expectativas.
Hay una confianza que surge al estar en un entorno masculinizado y que muchas mujeres aportan a la mesa. La confianza es clave para sentirse cómoda siendo una mujer en STEM
De algo no hay duda: las mujeres en VITRONIC ayudan a dar vida a la tecnología orientada al futuro. Su experiencia, perspectivas y compromiso refuerzan nuestras soluciones en mercados, sectores e incluso continentes.
Reconociendo y fomentando el talento femenino en STEM, contribuimos no solo a la excelencia tecnológica, sino también a un futuro más inclusivo, seguro y sostenible.